Alrededor de la mitad del presupuesto debe ser cubierto por una organización de fomento, a la cual deben pertenecer, como meta, 1000 donadores. Con este propósito, hemos creado la fundación Diospi Suyana en el mes de marzo del 2004. Los réditos a largo plazo deben también fluir en el funcionamiento del hospital. Pacientes pertenecientes a la clase media, deberán naturalmente poder pagar por el tratamiento. Un trabajador social local indagará en su momento, de qué forma pueden los pacientes participar en los costos generados
En el acuerdo de cooperación que se realizó entre las autoridades de salud locales (DIRESA) y la organización Diospi Suyana el 3 de abril del 2003, se reguló el trabajo conjunto de la manera menos burocrática posible. Esperamos ayuda del gobierno peruano en la importación de los equipos donados en el extranjero y la exención de los impuestos de importación y ventas. Si de ahí en adelante el gobierno peruano participará en los costos corrientes, será tema de futuras negociaciones.
Diospi Suyana se comprometió en el contrato de cooperación con las autoridades de salud locales, asistir a todos los peruanos independientemente de sus puntos de vista y de su pertenencia religiosa. Sin embargo un motivo fundamental en el establecimiento y el funcionamiento del hospital es nuestro deseo de poner en práctica el sermón del monte aclamado por Jesucristo. La caridad de Diospi Suyana no está ligada a ningún tipo de condiciones.
No, de ninguna manera. Hoy por hoy el 10 % de los habitantes de Curahuasi pertenecen a iglesias evangélicas. La relación entre las diferentes confesiones en el Perú es cada vez mejor. El hospital pretende tratar a católicos con el mismo respecto que a protestantes.
Para el funcionamiento del hospital se necesitarán en total 70 empleados. Alrededor de 35 peruanos podrán ser empleados por la dirección del hospital con sueldos locales normales. El equipo de trabajadores será completado con fuerzas de trabajo del extranjero, quienes organizarán su ayuda por medio de círculos de apoyo privados. De esta forma se puede reducir ostensiblemente el presupuesto del hospital y poner a disposición más dinero para el tratamiento de los más pobres.
El planeado hospital Diospi Suyana tiene el potencial de asistir a 50 mil pacientes al año, en tratamientos ambulatorios y estacionarios. El círculo de asistencia se extiende por encima de esta cifra, si se tiene en cuenta que cada enfermo es naturalmente parte de un entorno familiar. Si la madre de 6 hijos muere a consecuencia de una vesícula infectada y el padre debe abondonar su trabajo en el campo por una pierna partida, esta es ciertamente una situación que afecta a un sinnúmero de personas.
La organización de fomento alemana Diospi Suyana actuará como propietaria y directora del hospital misionero en Curahuasi. La organización Diospi Suyana es reconocida en Alemania como una institución sin ánimo de lucro y permite que su caja pase por una revisión fiscal regular e independiente.
Todos los colaboradores voluntarios del extranjero vivirán en la ciudad de Curahuasi. De esta forma Diospi Suyana pretende evitar que se forme una comunidad cerrada. El contacto amable y directo con la población indígena es una característica fundamental de la filisofía de Diospi Suyana.
Después de diversas conversaciones con localidades estatales e iglesias locales se escogió la pequeña ciudad andina de Curahuasi como meta. Curahuasi está localizada en la región de Apurímac, a la cual se le llama la casa de los pobres del Perú. En esta región viven 500 mil personas, en su mayoría indígenas Quechua, en condiciones de gran pobreza. Solamente asisten 2,8 médicos a 10 mil personas, quienes, además, solo atienden en las ciudades. Curahuasi está a 125 kms de distancia de la ciudad de Cusco. Situada en una altura de 2600 metros, cuenta con un pronunciado clima suave, el cual resulta provechoso para la sanación de los pacientes.
La dignidad de los pacientes exhorta a que cada uno de ellos pueda pagar algo de sus costos médicos. Asistencia gratuita reduce a los pacientes a simples limosneros y crea dependencias adicionales. Ya que muchos indígenas de la sierra no pueden pagar los costos de un tratramiento médico moderno, están ligados a recurrir a una subvención de los fondos de beneficiencia del hospital. El hospital funcionará de caridad, mas nunca repartirá más de lo que haya recibido en donaciones.
Existen tres opciones interesantes para apoyar el funcionamiento de Diospi Suyana: Enviando sus donaciones a las dos cuentas bancarias adjuntas. Haciendo conciencia de la labor de Diospi Suyana entre familiares, vecinos, amigos y colegas. Y orando regularmente por los pacientes y los colaboradores del hospital.
En este mundo que está marcado cada vez más por el pesimismo y el miedo al futuro tenemos nosotros una verdadera confianza, la cual se fundamenta en nuestra fé en Jesucristo. El amor incondicional de Dios es manifestado en su muerte y resurección, lo cual produce una esperanza eterna que supera las necesidades sociales en este sector. Los cristianos, como seguidores de Cristo, están llamados a apiadarse de las necesidades del prójimo (Mateo 25; Lucas 4).
El espectro de las enfermedades tratadas es grande. Va desde una apendicitis, cálculos vesiculares, una fractura abierta de hueso, hasta pulmonía y asistencia en partos con complicaciones. Sinembargo la gran urgencia de los indígenas de la sierra comprende otra serie de enfermedades, como la tuberculosis o una epidemia de parásitos.
La organización guerrillera maoista Sendero Luminoso, fue desmantelada a comienzos de los años noventa. Actualmente se calcula que cuenta con unos 150 miembros activos. En los últimos años la región de Apurímac se ha visto libre de acciones por parte de este grupo guerrillero.
No por nada. Todas las donaciones para el hospital vienen de personas particulares y empresas.
El propósito de Diopi Suyana es trabajar conjuntamente con el estado peruano en la asistencia médica para los indígenas. El hospital misionero no se considera de ninguna manera como competencia a instituciones de salud ya estabecidas.
A través de más de 670 presentaciones en Alemania y otros países, alrededor de 180 artículos periodísticos, algunas entrevistas en radio y televisión, millones de personas han podido entererarse de este propósito. Muchos oyentes se han dejado entusiasmar. Por lo menos, hasta finales de octubre del 2007 se han recibido donaciones por 3,300,000 mil dólares para esta causa y la lista de colaboradores interesados ha subido a 80 nombres. Asimismo son muy alentadoras las donaciones en equipos para el hospital misionero, las cuales sobrepasaron los 1,850.000 mil dólares.
Los curahuasinos, como se llaman los habitantes de la ciudad, acogieron la idea del hospital misionero con entusiasmo. Para ellos significa Diospi Suyana el cumplimiento de una esperanza largamente soñada. También el ayuntamiento apoya el proyecto y de esta forma eximió a Diospi Suyana en el mes de abril del 2003 de los impuestos en la adquisición del terreno.
El hospital estará conectado a las redes de agua y luz de la ciudad de Curahuasi. Además el hospital contará con cisternas propias y con dos plantas generadoras de energía de emergencia, en casos de escasez de agua o de cortes de energía.
Existen en la ciudad de Curahuasi una serie de escuelas las cuales también están a disposición de los colaboradores extranjeros. Naturalmente el currículo de estas escuelas es en castellano, pero éste puede ser complementado con los programas de la educación alemana a distancia. No planeamos de establecer una escuela misionera.